
Por. Miguel Charún
¡Haití!, ¡Haití!, ¡Haití!, ¡cuanto nos dueles Haití! te identifican como el país más pobre del continente americano, pobre por el modelo letal – vengativo e impuesto, pero rico en historia y dignidad. Es que es Haití el primer país de América que abolió la esclavitud y el segundo en proclamar su independencia, pero bajo la originalidad de un proceso revolucionario abolicionista, lo que marca la diferencia con el primer país de América que proclamo su independencia, como lo es el caso de los EE.UU, el cual sostuvo un prolongado período la esclavitud, con consecuencias negativas y palpables, aun en la actualidad.
Nunca los imperios del mundo, perdonaron a Haití, el atreverse a servir de ejemplo para el declive del modelo colonial, y es que hasta el libertador Simón Bolívar, fue influenciado por la revolución haitiana, relata la historia que al caer la segunda Republica en Venezuela, (1815) el libertador, victima de atentados, escapa a Haití, donde encuentra en manos del pueblo haitiano y su presidente Alexandre Petion, respaldo moral, respaldo político – financiero, colaboración técnica, naval y militar; toda esta ayuda por el humano compromiso de adherir dentro del proyecto libertario, la abolición de la esclavitud, de allí y de su herencia africana, la génesis de esos revolucionarios decretos proclamados por Bolívar en contra de la opresión esclavista.
No te perdonan Haití, te diste el lujo de humillar a los imperios de la época, y es que hasta el nombrado Napoleón, sucumbió ante tú furia inspirada en la libertad, fuiste y eres ejemplo de dignidad y soberanía, la vil y oportunista ocupación que te embarga, no borrara nunca el camino a seguir.
Menciona un vocero del actual imperio, que tú libertad fue forjada por pactos satánicos, para ellos, debiste sucumbir en la esclavitud en la búsqueda de la purificación de tú esencia, nada mas incoherente y aberrante, sin embargo, ellos lo creen y se atreven a decírselo al mundo.
Haití, te encuentras inmerso en tú período Bicentenario, fuerzas legitimas reclaman tú despertar, aunque tú tierra hoy nuevamente es abonada con tú sangre, aun en estas condiciones, debes despertar. Se ha aprovechado el imperio de tú desgracia, de la forma más cínica ordeno consolidar su invasión; ocupación iniciada y planificada desde hace varios años, en tiempos del derrocamiento de tú soberano presidente, el gran Jean Bertrand Aristide.
Uno de tus hermanos (honduras), también padece el mismo mal que te aqueja, con otro formato distinto, pero con iguales consecuencias, han logrado la implantación de un gobierno títere, a la espalada de la mayoría popular, nuestro deber se enmarca en la no aceptación de estos gobernantes impuestos a sangre y fuego, llegara el día en el cual, el ALBA resplandecerá como en otros países, en ese momento te tildaran de régimen, de autoritario, dictatorial; en ese momento la acanalla mediática te juzgara de forma cínica, como lo hacen con en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países, esos los mal llamados ejes del mal.
Nuestra defensa es y será “revolución”, nuestra defensa Haití esta basada en el socialismo, de ti lo aprendimos, en brazos de Toussaint Louverture, Alexandre Petion, Jean Bertrand Aristide… ¡Haití es el momento, despierta tú revolución!
mcharun@hotmail.com
www.sinergiavenezuela.tk
¡Haití!, ¡Haití!, ¡Haití!, ¡cuanto nos dueles Haití! te identifican como el país más pobre del continente americano, pobre por el modelo letal – vengativo e impuesto, pero rico en historia y dignidad. Es que es Haití el primer país de América que abolió la esclavitud y el segundo en proclamar su independencia, pero bajo la originalidad de un proceso revolucionario abolicionista, lo que marca la diferencia con el primer país de América que proclamo su independencia, como lo es el caso de los EE.UU, el cual sostuvo un prolongado período la esclavitud, con consecuencias negativas y palpables, aun en la actualidad.
Nunca los imperios del mundo, perdonaron a Haití, el atreverse a servir de ejemplo para el declive del modelo colonial, y es que hasta el libertador Simón Bolívar, fue influenciado por la revolución haitiana, relata la historia que al caer la segunda Republica en Venezuela, (1815) el libertador, victima de atentados, escapa a Haití, donde encuentra en manos del pueblo haitiano y su presidente Alexandre Petion, respaldo moral, respaldo político – financiero, colaboración técnica, naval y militar; toda esta ayuda por el humano compromiso de adherir dentro del proyecto libertario, la abolición de la esclavitud, de allí y de su herencia africana, la génesis de esos revolucionarios decretos proclamados por Bolívar en contra de la opresión esclavista.
No te perdonan Haití, te diste el lujo de humillar a los imperios de la época, y es que hasta el nombrado Napoleón, sucumbió ante tú furia inspirada en la libertad, fuiste y eres ejemplo de dignidad y soberanía, la vil y oportunista ocupación que te embarga, no borrara nunca el camino a seguir.
Menciona un vocero del actual imperio, que tú libertad fue forjada por pactos satánicos, para ellos, debiste sucumbir en la esclavitud en la búsqueda de la purificación de tú esencia, nada mas incoherente y aberrante, sin embargo, ellos lo creen y se atreven a decírselo al mundo.
Haití, te encuentras inmerso en tú período Bicentenario, fuerzas legitimas reclaman tú despertar, aunque tú tierra hoy nuevamente es abonada con tú sangre, aun en estas condiciones, debes despertar. Se ha aprovechado el imperio de tú desgracia, de la forma más cínica ordeno consolidar su invasión; ocupación iniciada y planificada desde hace varios años, en tiempos del derrocamiento de tú soberano presidente, el gran Jean Bertrand Aristide.
Uno de tus hermanos (honduras), también padece el mismo mal que te aqueja, con otro formato distinto, pero con iguales consecuencias, han logrado la implantación de un gobierno títere, a la espalada de la mayoría popular, nuestro deber se enmarca en la no aceptación de estos gobernantes impuestos a sangre y fuego, llegara el día en el cual, el ALBA resplandecerá como en otros países, en ese momento te tildaran de régimen, de autoritario, dictatorial; en ese momento la acanalla mediática te juzgara de forma cínica, como lo hacen con en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países, esos los mal llamados ejes del mal.
Nuestra defensa es y será “revolución”, nuestra defensa Haití esta basada en el socialismo, de ti lo aprendimos, en brazos de Toussaint Louverture, Alexandre Petion, Jean Bertrand Aristide… ¡Haití es el momento, despierta tú revolución!
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